sábado, 31 de mayo de 2014

Umberto Tozzi - Gloria.




                       Nostalgia de aquella "Gloria"

Nuca pienso que los años pasados fueran mejores, porque también me siento a gusto con el momento que vivo, pero alguna vez siento nostalgia de aquellos años jóvenes. Sobretodo como nos divertíamos.  

Besos y abrazos.


    Rafaela.

miércoles, 21 de mayo de 2014

COMO CAMBIA LA VIDA



          


Para que se note que sigo  por aquí, echo mano de otra entrada ya publicada en el otro blog hace dos años, y vuelvo a reeditarla.

Gracias a todos por vuestros comentarios. Besos y abrazos.

                                   



 Desde tiempos remotos la comunicación fue oral o escrita. La escritura fue uno de los grandes inventos de la humanidad. Las cartas eran esperadas con gran ilusión para saber de las personas queridas que teníamos lejos. ¡Que emocionante fue siempre esperar una carta!  

  Después fue el teléfono. Trabajito costo en los primeros años acostumbrarse al teléfono, ese aparato por el que te comunicabas sin ver los ojos de tu interlocutor. Con lo entrañable que era mantener una charla con la  persona mirándola de frente, observando ese pequeño gesto en su mirada al escuchar nuestra conversación. “La mirada es el espejo del alma” siempre se dice. En la mirada puedes descubrir muchas cosas respecto a la persona con la que hablas, la mirada puede transmitir, ilusión, alegría, pena o tristeza. 
 Al final a todo te acostumbras y consigues dominar la charla y aprendes a interpretar el estado de ánimo de quien te escucha, solo con oírla al teléfono. ¡Que felicidad marcar y encontrar la voz de la persona que esperas al otro lado! , Llamadas, mensajes y ahora también Internet móvil, nadie puede vivir un minuto sin estar conectado. Hoy no existen distancias, por muy lejos que nos encontremos unos de otros.
    

Antiguamente una visita inesperada era una alegría  recibirla. Que ilusión abrir la puerta y encontrarte con la sorpresa de reconocer  algún familiar o amigo, que de la forma mas  sencilla decía. ¡Pasaba por aquí y me dije, voy a saludar a mi amigo!
 Hoy no se puede hacer eso, sería una imprudencia, tenemos que concertar la visita con antelación y de todas formas será difícil conseguirlo, estamos siempre tan ocupados que ni tiempo tenemos de atender las llamadas. ¡Luego mirare quien es, que deje el mensaje, ahora no puedo entretenerme! ¡Mejor pasame un email, si tienes suerte y lo veo te contestaré y te diré el día que podemos vernos! Si, si, estas son las prisas de hoy.   

Llega el Internet y esto ya es el no va mas. Si lo hubiera visto mi abuela Antonia, que ya en sus años se sorprendía al escuchar la radio queriendo adivinar como podía pasar tanta gente a una caja tan pequeña. Por muchas vueltas que le daba al pequeño aparato de radio  nunca lo entendió.

Lo mejor de Internet es la forma tan fácil de hacer amigos. Que bien, sin moverte de casa tienes montones de amigos en Facebook, Twitter etc,etc. Lo más curioso, es que no tenemos tiempo de cuidar antiguos amigos, pero estamos consiguiendo cantidad de nuevas amistades. ¡Esto de la nueva tecnología es maravilloso! Que importa que vayamos perdiendo amigos por falta de tiempo, si cada día vemos cantidad de solicitudes nuevas de gente que quiere hacerse amigo nuestro.

 ¡Internet es un recurso fundamental en la vida! Pero por favor no olvidemos las relaciones humanas, el contacto personal, es mucho más necesario que el digitalizado.


     Rafaela



lunes, 12 de mayo de 2014

A TRANCAS Y BARRANCAS



Hoy quiero hacer una entrada especial agradeciendo a todos vuestro paso por este blog que llevo a “trancas y barrancas”.
Dar las gracias a todos los que dejáis vuestro comentario, sin tener en cuenta si contesto a ellos, o si paso por vuestro blog o no.
Seria una excusa muy fácil decir, me falta tiempo. Seguro que todos contestaríais que es un problema muy común, y me aconsejaríais que cuando algo gusta se busca ese tiempo como sea y de donde sea. Os aseguro, que por mas que miro no lo encuentro por ningún sitio. Sobretodo de día. Y de noche no estoy dispuesta a robarle horas a mi bendito sueño. Eso si que no puedo, ja jaja.

Cuando echo de menos algunos amigos de blogs. Siempre quiero pensar que sea por falta de tiempo, o quizás este disfrutando de un viaje, o simplemente desgana pasajera por unos días. -Y me digo - Seguro que tendrá cosas más importantes que hacer.  Nunca me gusta pensar que pueda ser por enfermedad, o que haya algún problema familiar en su entorno. 

Pero algunas veces nos enteramos de que la ausencia de amigos es obligada precisamente por esos problemas. Eso me entristece mucho.  
Desde aquí quiero mandar ánimo a todos los que están pasando una mala racha. Que la recuperación sea rápida y estén pronto entre nosotros. Si alguna vez faltamos, que no sea nunca por enfermedad. 
  
Que sabe nadie lo que esta pasando en la vida y las horas de la persona que dirige un blog. Aunque parezca que nos conocemos, es tan poco lo que sabemos unos de otros…

Besos y abrazos blogueros. 

    Rafaela.



viernes, 2 de mayo de 2014

RECORDANDO A MI PADRE

San Serafin, al fondo la enramada.



Hoy quiero recordar aquellas mañanas frías de invierno, donde nunca faltaba el calor de la lumbre, junto con el olor a pan tostado de las migas que preparabas con tanto amor. Salid muchachos –Decías- salid a la calle y mirad la chimenea, veréis volar las migas que volverán a caer de nuevo a la sartén sin que se pierda ni una. Nosotros seguíamos el juego de salir y entrar, así nos entretenías riendo hasta que llegaba el momento de dar buena cuenta de aquel suculento almuerzo, que aunque repetido cada mañana, siempre nos parecía delicioso.
Después de aquel desayuno con las primeras luces del alba, sin temerle al hielo o escarcha, salías hacia la enramada con el zurrón lleno de ilusiones, donde además guardabas la pócima mágica para estar siempre feliz. Torreznillos en la tartera, un trozo de pan y queso, la morcilla de la matanza y sin faltar la navaja, y algún tomate con sal. Para la sed agua fresca que corre por los arroyos, bajando desde la sierra o tal vez de algún pozo.     

Por las noches te recuerdo junto al calor del fuego haciendo preciosas labores en cuero. Sin ser zapatero, sabias hacer botas, zahones y polainas. Tenías unas manos maravillosas. Yo observaba con ojos de niña que admiraba lo que hacia su padre tan meticulosamente, hasta conseguir aquel labrado sobre la piel. Cuanto trabajo y cuanta paciencia. Y al final una obra de arte.

  En principio fuiste pastor, pero un pastor muy especial. Para ti no existía mejor contrato que la palabra dada con un apretón de manos, ser legal fue tu mejor virtud, unida a esa humildad que te caracterizaba. (Hoy me siento orgullosa de la gran herencia que me dejaste) Siempre con la ilusión de aprender y prosperar aprendiste las “cuatro reglas” (como tú decías) y un poco mas tarde, el carné para conducir camiones. Esta fue la profesión que amaste hasta el final. Te sentías orgulloso de haber sido camionero, contento de todo lo que te enseño el viajar.  Aunque esta profesión también fue muy dura, te permitió conseguir que nada faltara a la gran familia que formaste y que tanto amabas.

La vida te golpeo fuerte cuando mas te sonreía, quedando solo tan joven, con cuatro hijos sin su madre, el mundo se derrumbaba. Después tuviste nuevos tiempos, para volver a empezar, y vivir días de intensa felicidad. Esos que ninguno de tus hijos y nietos olvidará.
Tampoco fueron buenos tus últimos cuatro años, de nuevo perdiste a tu compañera, la que te ayudo a superar aquel primer trance tan doloroso de tu vida. Quedaste sumido en una tristeza que esta vez pudo contigo.

El día de las cruces, fue siempre un día muy especial para todos nosotros. Habías nacido este día, hace ochenta y nueve años, y desde hace diez, también recuerdo con tristeza cuando nos dejaste en este mismo mes de mayo.

Quiero recordarte solo en los días felices, que los tristes pasasen de largo sin detenerse demasiado tiempo. Eso es lo que quisiera.

             Por un instante quisiera
            volver a mis años de niña,
         escuchar  tu voz como entonces
              para llamarme Rubita.
      Sentir tus brazos subiéndome a lo alto,
                 por un instante quisiera.
                    Y poder decirte al oído.
                        Papa te quiero.

 Tu hija, Rafaela.