jueves, 2 de febrero de 2017

LA ABUELA JOSEFA






La abuela Josefa era extremeña. Una mujer “Jaquetona” – Guapa, alta y fuerte-. La recuerdo siempre muy bien peinada con el pelo recogido en un moño a la altura de la nuca. Vestida con un hábito de la virgen del Carmen de color marrón y un cordón del mismo color atado a la cintura. Una virgencita de alfiler a la altura del pecho. No recuerdo que fuera mujer de rezos ni de ir a misa. Pero aquel hábito debía de ser una promesa hecha, y siempre iba vestida con él. Además  no le faltaba nunca su delantal de grandes bolsillos para reservar el hábito del trajín de la faena de la cocina.

. Siempre estaba en aquel cortijo. Solo de vez en cuando salía para comprar al pueblo. Si en esos días estaba yo con ella, me tocaba acompañarla subida a la burra -Que más que burra parecía una mula grande-. Recuerdo el vaivén de su cuerpo al mover sus grandes patas, las movía sin prisas pero segura, me gustaba aquella enorme parsimonia que tenia al caminar. La misma tranquilidad con la que rumiaba la hierva cuando comía, moviendo los labios del hocico de un lado a otro, enseñando sus grandes dientes.

La abuela era sorda, muy sorda. Tanto que una vez mi padre que trabajaba con un camión se la encontró subida a la burra- que al parecer la burra también era sorda, porque no se inmutaba con ningún ruido y seguía su caminar tranquilo- Fue siguiéndola bastante tiempo y tocando la  bocina de vez en cuando. Pero nada, la abuela no oía el fuerte sonido del claxon. Tuvo que parar el camión,
acercarse hasta ella, y tocarla en la  pierna para que advirtiera su presencia.

De las abuelas se guardan muy buenos recuerdos. Es mi caso por pasar largas temporadas con la abuela Josefa en el cortijo. Algo que nunca se me olvidará, es aquella voz algo ronca y característica que ponía al cantar una nana. Hacia un ronroneo melodioso muy suave, que unido a la bonita letra de la canción y el vaivén de sus brazos, les daba un relax e  inmediatamente  quedaba dormido el  pequeño que tuviera en  ese momento en  su  alda - como ella decía-

Me encanta recordar algunas palabras de su vocabulario extremeño.
Anda “Chacho” pasa del “Lumbrar” que estas “Arricío”.Tráeme un “Misto”y vamos a prender la “Chasca” que “Ogaño” esta la “Orilla” muy fría.
"Prenda"  quítate las manos del “Cuadril” y pasa la “Aljofifa” por el “Alfeizar” de la ventana que va a quedar todo“Percudío”.


Rafaela.

12 comentarios:

  1. Que recuerdos tan bonitos y que "envidia" me has dado ya que he sido huerfana de abuelas pues no las llegué a conocer.....y de verdad que siempre he sentido esa falta.Besicos

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  2. Que bonito recordar la niñez y en ella siempre hay abuelas, en la mía abuela solo una pero dos bisabuelas, y esas palabras que recuerdas, me ha hecho ilusiona reconocer alguna. Un abrazo

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  3. Precioso recuerdo.
    Una forma de hablar muy peculiar.
    Besos 🌹

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  4. Bonitos recuerdos, y a pesar de las penurias que pasaba la gente, se vivía mejor, porque hasta aquellas gentes eran mejores personas que las que hay ahora. Bonito recuerdo el de tu abuela, y muy gracioso lo que cuentas, de tu padre con el camión, ya que la abuela no se enteraba ni torta, y la burra menos.

    Besos Rafaela.

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  5. me gusta lo que leo me has encantado

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  6. Rafaela, has logrado contarnos con sencillez y gracia amena los recuerdos de tu entrañable abuela...Me encantaron, los hice míos, porque yo he tenido tias abuelas, que me han contado muchas cosas de su vida y de los días que pasaban en las quinterías, a pleno campo...Toda mi familia ha sido labradora.
    Te felicito por tu hermoso post, que también tu abuela habrá leído desde el cielo.
    Mi abrazo y mi cariño.

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  7. Rafaela veo que has sacado de tu saco un buen recuerdo de la abuela, me ha encantado poderte leer y ver la ternura como has relatado estos recuerdos.
    Un abrazo

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  8. Hermosa, tierna y simpática página dedicada a tu abuela Josefa.
    Disfrutar de los abuelos es una bendición. Yo guardo estupendos recuerdos de mis dos abuelas, que aunque procediendo de ambientes sociales y económicos muy distintos coincidian en ser sabias, prudentes, cariñosas...¡Mucho aprendí de ellas!
    Un cariñoso abrazo.

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  9. Entrañable historia la que nos cuentas. Un abrazo

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  10. Recuerdos y más recuerdos, así va pasando el tiempo que ya es historia de nuestras vidas.
    Estamos escribiendo la vida que nuestros hijos y nietos leerán algún día, de momento hay que vivirlo todo, y ser mensajeras de un tiempo siempre maravilloso ya vivido. Me ha encantado recordar contigo. Un beso amiga.

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  11. Hola Rafaela, es precioso lo que nos cuentas de tus recuerdos con tu abuela, yo también junto a mis hermanas pasaba las vacaciones en el pueblo con mis abuelos y la verdad que nos lo pasábamos muy bien allí, son bonitos los recuerdos que tengo.

    Besos.

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  12. Una preciosa historia de recuerdos Rafaela. Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

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