viernes, 26 de junio de 2026

EL EUCALIPTO AÑORADO



 
Se tumbo sobre el verde bajo el olivo, intentando ver los rayos del sol entre sus ramas, después lo intento debajo de pino, minutos mas tarde debajo de los chopos, pero lo que observaba desde las distintas posiciones en nada se parecía al reflejo  que estaba buscando. Sin a penas darse cuenta, según estaba tumbada se dejo llevar por un profundo sueño que le trasportaba al eucalipto que le daba sombra en los veranos de su infancia.
 
 Al salir de la casa lo primero que llamaba la atención era el inmenso bosque de eucaliptos, todos ellos perfectamente alineados con una distancia casi métrica que terminaban mas allá de donde la vista alcanzaba.
 El primero que comenzaba una de las muchas hileras, quedaba cerca de la puerta de la casa. Debía tener muchos años aquel eucalipto, se apreciaba por la dimensión de su tronco y la altura de su copa, esta parecía querer tocar el cielo. Seguro que durante la noche alguna vez llego a tocarlo, porque de día, bajo él, se respiraba toda la paz y tranquilidad que los pequeños de aquella casa necesitaban para ser felices.

Llegando el verano llegaban las vacaciones. Desde que terminaba la escuela pasaban muchas horas bajo la sombra del eucalipto. Su madre les preparaba una mesa y unas sillas, y menos la hora de la comida y la siesta, aquel era su lugar preferido cuando el sol caía verticalmente con toda su fuerza en los largos días estivales, donde el silencio solo era roto por el suave murmullo acompasado al merced el viento las numerosas hojas de tantos eucaliptos juntos. O al escuchar el arrullo de la tórtola con su “ cu-cuu-cu” repetitivo, o el chirriante canto de la chicharra en las horas mas calurosas del día.
Bajo el eucalipto idealizaban su particular escuela olvidándose del estricto control de la maestra, esto les ayudaba a realizar las tareas obligadas para cuando llegara la vuelta a la actividad escolar.

 Otras veces la mesa se convertía en un taller de muñecas de trapo, con brazos y piernas más o menos acorde con la longitud del cuerpo. Los vestidos cubrirían los pequeños defectos que pudieran surgir, el problema estaba al dar personalidad a la cara. ¡Que difícil era crear una cara bonita, que tan solo con unas puntadas pudieran dar vida a unos ojos nariz y boca para dotarlos de la mayor expresividad posible y que al contarles un cuento pareciera que lo escuchaban y entendían! O imaginar que atendían su turno, al ponerlas a todas  como clientas del pequeño comercio que improvisaban en pocos minutos para venderles frutas y hortalizas que pagarían con hojas del propio árbol convertidas por arte de magia en pesetas de la época.
Algunas veces el cielo se cubría de nubes blancas que parecían hechas con suave algodón, trasformándose en distintas formas imaginarias que les haría volar sobre ellas a distintos lugares también imaginarios, y recorrer ciudades como hacia la cigüeña cuando se iba al final de cada verano para volver la siguiente primavera a preparar el mismo nido en lo mas alto del pozo de la mina.

Muchas veces jugaban a pequeños detectives, vigilando la huida sigilosa de aquella gallina que cansada de poner siempre en el mismo gallinero se escondía entre los matorrales para dejar su huevo lo más escondido posible y que no fuese facil de encontrar.

 Felices días infantiles que transcurrían sin prisa debajo de aquel eucalipto, en los que las vacaciones de la escuela era lo más deseado por aquellos pequeños que recorrían a diario aquel gran bosque de eucaliptos para aprender en la escuela sus estudios básicos.


            
                          

sábado, 20 de junio de 2026

DIECISEIS SON MUCHOS AÑOS

 




Sé que cumples 16 años este mes y no quiero dejar pasar esta fecha sin desearte Feliz Cumple Blog de Rafaela. 


Seguimos juntos y me he acostumbrado a tí, y alguna vez te escribo como si me entendieras. 

Seguimos juntos para lo bueno y para lo malo, con los achaques que dan los años, pero consciente del beneficio que la convivencia puede aportar, sobre todo a mi, aunque sea un poco egoísta y solo me acuerde de visitarte cuando siento nostalgia, y quiero recordar aquellos años felices.


Es cierto, me alegra repasar algunas cosas de las que escribí hace tiempo. 


Los principios fueron buenos, todo iba bien, te dedicaba el tiempo necesario, 

pero poco a poco todo va cambiando.


 También a tí te encuentro cambiado. Mi última entrada no se ha actualizado y quiero pensar que sea cosas de la edad que tenemos los dos. (Dieciseis años para un blog también son muchos años). O puede ser que algo no hago bien y por eso no se ve en la lista de últimas entradas. 


PD. Queridos amigos, si alguno podéis ayudarme con esta queja que comento lo agradecería mucho.

Gracias de antemano. 



viernes, 5 de junio de 2026

ASÍ PASAMOS LA VIDA

      El tiempo corre  deprisa y así


se siente la vida con el paso de los años

la experiencia acumulada nos va  ayudando a llevarla

tropezando a cada paso es como se fue pasando.


     Se fueron los años jóvenes dónde alguna vez

pensamos que el mundo no tiene fin, todo es vitalidad, todo alegría.

 Lo de las canas y arrugas nunca llegará a nosotros,

eso es cosas de mayores y eso nos queda lejos.


      Sin apenas darnos cuenta nos encontramos frente a esa realidad

que es la vejez 


     Y cuando llega esa etapa la percibimos más serena y tranquila, 

asociada a una libertad que antes nos ataba a ciertas obligaciones, 

y si la vez la aceptamos con mente positiva y una vida activa

tanto de cuerpo como de mente, manteniendo el círculo de amistades

 y un propósito que te motive a seguir cada dia,

seguro que envejecemos con buena salud y bienestar.


    En definitiva, en la vejez más que los años cuenta la actitud

de cómo los aceptamos.