viernes, 15 de junio de 2018

NO ES LO MISMO, NO.





No es lo mismo recordarte que pasearte con la mirada.
Ya nada es igual.
Has cambiado tanto desde entonces...
Ya no existen las pequeñas casas blancas de mis sueños,
ni tampoco he visto en mi camino eucaliptos blancos.

No pude encontrar el arroyo bajo el puente,
ni pude escuchar el rítmico sonido del agua de la fuente.
Ya no he visto melocotoneros floridos en el huerto.
Allí donde miré, del lugar que recuerdo nada encontré.


No es lo mismo, no, tenerte en el recuerdo,
que pasearte queriendo buscar recuerdos.

Seguirás creando vivencias nuevas para gente nueva,
mientras, seguiré pensando en ti, para recordarte.

Mitigare esa añoranza guardando tus  paisajes
enmarcados en el cuadro de mi vida.
Aquellos que una vez dibujara en mi pensamiento
para no olvidarte nunca aún estando lejos.


Rafaela.

       

viernes, 25 de mayo de 2018

BROCHE DE ENCAJE DE BOLILLOS



Hola amigos y amigas Blogueros:
Como parece que me quedé sin tinta en mi escritorio. O algo parecido a una sequía de palabras para escribir algún recuerdo... Os voy a enseñar otro de mis trabajos de bolillos, que tampoco está nada mal tener este bonito entretenimiento.


Es un precioso broche de encaje de bolillos, que estrené el día de la comunión de mi nieto.


Os sigo leyendo a todos, y comentando a todo el que puedo. Gracias a todos por estar siempre.


Un abrazo, amigos.  

sábado, 14 de abril de 2018

EL CABALLO

La imagen es tomada de Internet


Le llamó la atención su hermosa melena  blanca y cuidada que caía hacia un lado de la cara y dejaba ver unos ojos oscuros, grandes y chispeantes como nunca había visto. Además ese gran porte y elegancia  al andar un tanto señorial le había cautivado.
Así fue como nada más verlo por primera vez le enamoró.  
Y sin pensarlo dos veces se lanzó a su conquista.


Aquella atractiva jovencita de pelo negro y bonitas trenzas- Aunque eso sí, algo caprichosa- No pasó desapercibida para aquel gentil jinete. Un hombre maduro que le doblaba la edad. Pero a ella él, le inspiraba confianza y se hacía cómplice en sus travesuras de niña mimada.    


Muy pronto empezaron a verse a escondidas de miradas indiscretas. Disfrutaban juntos de aquellos interminables paseos a caballo al caer la tarde.
Siempre igual, ella llegaba algo más tarde a la cita diaria. Él le daba la mano gentilmente y sin mediar palabra alguna, le ayudaba a montar detrás suya, a lomos del equino.  
A veces eran paseos relajante y tranquilos otras veces grandes carreras en las que la cola y crines de aquel bonito caballo percherón, ondeaban al viento dejando un halo de belleza jamás observada por la joven muchacha.
Aquellas vivencias de cada día, la hacían terminar la tarde exhausta y satisfecha de haber disfrutado del agradable y rítmico vaivén que le proporcionaban aquellos breves pero intensos encuentros.


Todo parecía ir bien hasta que un día él, llegó andando sin caballo, y ella se dio cuenta de lo que en realidad  le había mantenido ilusionada todo este tiempo.


Mi señor a vuelto de su viaje, y ya no podré disponer más de su caballo! He pensado que podemos  seguir disfrutando de nuestros paseos caminando junto al río.


Lo siento, pero sin caballo pierden todo interés para mi los paseos en su compañía!. 


Rafaela.

lunes, 9 de abril de 2018

AQUELLA VIEJA ENCINA




Aquella encina vieja que cobijaba el botijo
de aquel sol abrasador, y guardaba el agua fresca
para el rudo segador.


Otros tiempos ya lejanos pero frescos en recuerdos
son los que una encina vieja puede guardar a su sombra.


Aquella encina vieja donde escuchar la cigarra
era como escuchar una nana mientras él dormía la siesta.
Allí tumbado bajo de ella, dejaba volar sus sueños.


Allí, donde se adquiere la experiencia de los mas hermosos años.
Allí, donde escuchar el silencio le da grandeza al misterio.


Bajo aquella encina vieja, donde la ilusión quedaba
enredada entre sus ramas, para ir tejiendo con calma
la vida de un segador.

   

Rafaela.


martes, 3 de abril de 2018

EN MI MUNDO

Te imaginé primavera
y me regalaste flores.
Te sentí al caer la tarde
ofreciendo sus colores.

Pero una triste mañana
se apagaron tus mejillas
y pude ver que en tus ojos
 su luz ya estaba marchita

Desvanecidos mis sueños
los tiré a un rincón del tiempo,
allí donde nunca nadie
pudiera saber de ellos.

Ya no habrá más primaveras
para regalar sus  flores,
ni más colores de otoño
con aquel tono dorado
cuando caía la tarde.

Solo queda un arcoiris
dibujado con recuerdos,
donde  columpio mi mundo
mantenido en equilibrio
de no caer al vacío.


Rafaela.
    

jueves, 15 de marzo de 2018

SI PUDIERA



Si pudiera escribir lo que pienso lo que vivo y lo que siento
sin temor a lo que duele dentro. Si pudiera rectificar los errores
cometidos a través del tiempo.

Si pudiera cambiar los momentos que tomé el sendero equivocado
pensando que era el correcto. Intentaría no repetirlos y
recordar que nadie es perfecto.


Ay! si pudiera mirar atrás sin sentir el dolor que siento.
Retroceder los caminos y volver a ser un niño con la libertad del viento.
Cruzaría el puentecillo de aquel pequeño arroyuelo.
Volvería a sentir el fresco de su agua saltarina
escuchando su cantar junto a árboles añejos,
para guardar sus recuerdos.

Que bonito seria volver a sentir la magia de los inocentes años,
cuando en la mente no existe ni futuro ni pasado.


Rafaela.



viernes, 2 de marzo de 2018

PEDRO MERCEDES

Una entrada muy antigüa que me trae recuerdos de hace muchos, muchos años.
                                 



Un día encontré la biografía del famoso Pedro Mercedes. pedromercedes.com
Me gustan las biografías, saber de la vida de personajes ilustres de la historia o de otros mas sencillos que fueron tocados con un don especial, y con su esfuerzo consiguieron llegar a ser reconocidos no solo en su ciudad, como fue el caso del gran maestro alfarero Pedro Mercedes y sus famosas cerámicas. Reconocido en su Cuenca natal y en todo el mundo.  


Botijo de toro iberico

En el año 1971 de la noche a la mañana por motivos de trabajo mi marido y yo nos encontramos viviendo en Cuenca, en una casa de alquiler. C/ San Lázaro 39.  
Pedro Mercedes y Angustias su mujer eran los dueños de aquella casa tan peculiar. Ellos vivían en otra preciosa justo al lado, que estaba encima del alfar.
 Era en el barrio de San Antón. La casa parecía un pequeño refugio a los pies del cerro. Tenía la entrada justo en la ladera  del cerro de “La Majestad” un cerro cubierto en gran parte por  pinos, de donde se proveían de leña desde tiempos remotos para aquel horno árabe.    
Al pasar al salón de la casa llamaba la atención las enormes vigas  de madera que cubrían el techo, este era de una altura impresionante y le daba a la estancia cierto aire medieval de castillo antiguo, el suelo de cerámica roja tenia dos alturas, al final subiendo tres escalones hechos también de vigas de madera, nos encontrábamos con la gran chimenea.
  A la derecha quedaban dos ventanas donde la vista se perdía entre los sauces y álamos de la orilla del río descubriendo parte del recorrido que hacían las aguas del Jucar.
Por su casa pasaban grandes personajes e intelectuales  para conocer su gran obra y saber de aquel hombre conquense que estaba siendo reconocido internacionalmente llamado Pedro Mercedes.
Esta casa la enseñaba con orgullo como si se tratara de una obra más de las suyas. En el tiempo que estuvimos viviendo allí, alguna vez llegó con  personajes famosos, locutores de radio de distintas emisoras, recuerdo a Juana Ginzo o Fernando Forner. (Podéis imaginar mi cara de asombro, al tener en mi casa a personajes que solo había escuchado en las novelas de la radio). 




Firma de Pedro Mercedes
Leyendo su biografía me llama la atención saber que le costaba mucho trabajo  desprenderse de sus obras. Al leer este detalle, mi marido y yo nos sentimos orgullosos de sabernos portadores del regalo que nos hizo un día al invitar a mi marido a ver su horno en el momento de sacar las piezas. Así con esa sencillez que lo caracterizaba, simplemente dijo. ¡Toma te lo regalo! Con estas cuatro palabras le puso en las manos una de sus piezas de cerámica más conocidas. El famoso Toro Ibérico.




Leyendo su biografía podemos ver los numerosos homenajes y reconocimientos que tuvo a lo largo de su vida. Algo muy significativo de cómo era, son las frases que dejo escritas. Una que me ha gustado mucho es esta. 

 “Lo importante no es ser el mejor, sino ser uno mismo” 

Todas estas frases y su vida como alfarero la podéis encontrar en esta página Web, pinchando el enlace (pedromercedes.com) nos lo regala su hijo Tomas Mercedes.


         Rafaela