viernes, 19 de junio de 2020

TRES MESES

                                                                                   
Tan sola como la paloma.
   
Tres largos meses
con la incertidumbre del mañana.
Tres meses en soledad confinada.
Tres meses en los que tuve tiempo de pensar. 
Tres meses para valorar lo pequeño.
Tres meses con el propósito de mejorar.
Tres meses para apreciar la amistad. 
Tes meses agradeciendo esa llamada.
Tres meses pidiendo fuerzas cada mañana.





 El día que os tenga será todo distinto
guardado en algún sitio está todo el cariño,
que tuve rezagado durante tanto tiempo.
Tres meses sin abrazos fueron duros y largos.
 Vuestros te quieros llenaron de esperanza
aquellas horas largas.
Veros crecer a distancia
 la vitamina que necesitaba.

Rafaela.




P. D. Para mis nietos que pronto los tendré conmigo.


                                                                

miércoles, 20 de mayo de 2020

OBSERVANDO




Hola amigos todos. ¿Que tal estáis? 
Espero que bien.
Ya veis que me distancio mucho en subir una entrada, pero los ánimos no están como para escribir nada, y mucho menos que sea entretenido y nada tristón. Esperando que todo cambie un poco os dejo estas fotillos de una mañana cualquiera.

No hay nada más placentero para empezar el día, que dar un largo paseo por el campo.  
Para captar estas imágenes, solo hay que salir, observar con detenimiento lo que ves a tu paso, y disfrutar del silencio y las maravillas de la naturaleza.

jueves, 23 de abril de 2020

DÍA DEL LIBRO





Hoy se celebra el día del libro, pero como estamos en pleno confinamiento no se puede celebrar con la alegría de todos los años. 

En un día como hoy nos conformamos con tener un buen libro y disfrutar de la compañía que nos aporta.

Os dejo un soneto y un pequeño fragmento de lo que sucedió a Don Quijote en una de sus aventuras, en plena Sierra Morena.


                   
   
          Don Quijote de la Mancha
               Capítulo XXIII
    


O le falta al amor conocimiento,

o le sobra crueldad, o no es mi pena

igual a la ocasión que me condena

al género más duro de tormento.

Pero si amor es dios, es argumento,

que nada ignora, y es razón muy buena

que un dios no sea cruel; pues ¿quién ordena

el terrible dolor que adoro y siento?

Si digo que sois vos, Fili, no acierto,

que tanto mal en tanto bien no cabe,

ni me viene el cielo esta ruina.

Presto habré de morir, que es lo más cierto

que al mal de quien la causa no sabe,

milagro es acertar la medicina.

Por esa trova, dijo Sancho, no se puede saber nada, si ya no es que por ese hilo que está ahí se saque el ovillo de todo. ¿Qué hilo está aquí? dijo Don Quijote. Paréceme, dijo Sancho, que vuestra merced nombró ahí hilo. No dije sino Fili, respondió Don Quijote, y este sin duda es el nombre de la dama de quien se queja el autor de este soneto, y a fe que debe ser razonable poeta, o yo sé poco del arte. ¿Luego también, dijo Sancho, se le entiende a vuestra merced de trovas? Y más de lo que tú piensas, respondió Don Quijote; y veráslo cuando lleves una carta escrita en verso de arriba a abajo a mi señora Dulcinea del Toboso, porque quiero que sepas, Sancho, que todos o los más caballeros andantes de la edad pasada eran grandes trovadores y grandes músicos, que estas dos habilidades, o gracias por mejor decir, son anejas a los enamorados andantes; verdad es que las coplas de los pasados caballeros tienen más de espíritu que de primor.


sábado, 18 de abril de 2020

CONFINAMIENTO OBLIGADO




Qué más da si es lunes, viernes o domingo, todos los días son iguales. El sol este año se resiste a dar calor con sus rayos, para que brote  de una vez la primavera.
 Hasta los pájaros siguen ocultando sus trinos, como si supieran que el mundo está triste, y es que saben que  por mucho que lo intenten, no pueden alegrar los días que estamos viviendo.

Todos rezamos para que no nos toque de cerca ese monstruo maldito llamado coronavirus. Eso nos anima al despertar cada mañana. Pero no consuela, no puede consolarnos cuando estamos viendo que está dando coletazos muy cerca de nosotros llevándose a gente conocida sin poder despedirla. Y eso duele.  Y duele que cada día sean muchos cientos de personas las que se lleva con su garra poderosa sin poderlo detener.

¿Qué es, y cómo es?  Aunque es invisible y silencioso, lo imagino como un monstruo de siete cabezas que se ensaña con su víctima hasta conseguirla, y no se sacia con unos cientos de personas, quiere mas y mas, y recorre el mundo con ese poder invisible que le hace poderoso e invencible.

¿Podremos algún día volver a tener primaveras felices? Será muy difícil de lograr sobretodo para los mayores. Si no nos lleva el virus nos llevará la tristeza de este confinamiento obligado.

Disfrutemos de lo que tengamos cerca, aunque solo sea de unas humildes margaritas silvestres.



P. D. Esperando que todos los que pasais por este blog estéis bien, os dejo mis abrazos. Hoy más virtuales que nunca.


Rafaela.       

martes, 18 de febrero de 2020

UN DÍA GRIS






Aunque el almendro con sus flores quiere alegrar un poquito el día. Lo sigo viendo triste, muy triste.

Ya se que es normal que haya días que no se iluminen, aunque el sol luzca en el cielo con sus  brillantes rayos. 

Rafaela.

domingo, 16 de febrero de 2020

EL CALCETÍN

No se si he dicho alguna vez que no soy miedosa. Así es, no le tengo miedo a casi nada. “Bueno si, a las enfermedades y a las serpientes”. Pero hoy reconozco,  que he sentido pánico cuando al coger un calcetín, este vibraba como si tuviera vida. Lo primero que hice fue tirarlo al suelo y observar. El calcetín se movía sin parar.
A todo esto mi imaginación y mi miedo no me dejaban actuar. 

Puede ser un ratón. O quizás la temida culebra...

Tranquila, me dije. Tengo que encontrar una lógica y actuar con tranquilidad.

Pero quién se atreve a coger  de nuevo el calcetín. Solo podía hacerlo yo, porque no había nadie más conmigo. Así que, con mucha cautela, lo cojo, me lo llevo fuera.  -A todo esto, el calcetín parecía un móvil en modo vibración- Tengo que reconocer que he pasado miedo hasta darle la vuelta al calcetín.
Y qué imagináis que me he encontrado. Un simpático abejorro, que huyendo de la helada de la noche, no había encontrado mejor cobijo que el interior de un calcetín.


Rafaela.