viernes, 2 de diciembre de 2016

RIADA EN VALENCIA 1957







La pasa semana, fue una semana de lluvias e inundaciones por el sur de España. Viendo la televisión he recordado la gran catástrofe de Valencia en el año 1957. Causando 81 muertos, además de otros muchos daños de miles de millones de perdidas.

Con estos recuerdos me viene a la memoria aquella catástrofe y ver a mi madre muy preocupada por las noticias que daba la radio. Como mi abuelo era valenciano tuvieron que vivir un tiempo en Valencia, siendo ella muy jovencita, y aunque habían pasado varios años, nunca se había olvido de su amiga y aún conservaba sus señas. Nunca habían sabido la una de la otra durante aquel tiempo pero al igual que mi madre seguro que su amiga tampoco la había olvidado.
Mi madre con su preocupación le escribió una carta preguntando por su situación, las noticias que se oían cada día eran muy alarmates y mantenian envilo a toda España.
Pasaron varias semanas y al fin recibió la esperada carta que no traía buenas noticias, no. Yo recuerdo verla llorar desconsolada cuando nos lo contaba. La familia le comunicaba que su querida amiga había fallecido dos años antes. Se que mi madre lo pasó mal leyendo aquella carta. Nos decía  que había muerto demasiado joven y dejando dos niños pequeños.

No podíamos imaginar en aquel momento que tan solo pasarían tres años cuando también seria mi madre la que falleciera.


Rafaela.

lunes, 7 de noviembre de 2016

HAIKU



 Mirando este bonito ramo de rosas  se me ha ocurrido este haiku.



                                                    
Olor  a rosas

agarrada a tu mano

  tarde de otoño.






Rafaela 



     
                                                                  

            

                                              











              
                   

lunes, 24 de octubre de 2016

MI NOMBRE RAFAELA



Como hoy ha sido mi santo, recuerdo esta antigua entrada que un dia dedicaba a mi nombre.


                        Rafaela




Me pusieron Rafaela por no llamarme Antonia. Si si, así me lo contaba mi madre cuando yo era pequeñita. Tocaba ponerme el nombre de la abuela materna pero a mi madre no le gustaba nada Antonia,  prefirió el nombre del abuelo que se llamaba Rafael.
Creo que como Rafaela les resultaba muy fuerte de pronunciar para una niña, todos me llamaban Fali, Falita, Rafaelita.
 Fue en la edad de la pubertad cuando me entere que mi nombre tenía un diminutivo que no me desagradaba, parecía más llevadero, era Rafi. Me dije, es el momento, ya lo tengo claro, al cambiar de pueblo en la edad de presumir. Cuando me pregunten mi nombre, desde ahora seré Rafi, y me cambié de nombre para todos, hasta en la firma del DNI mi firma es Rafi, incluso la propia familia se olvidó de los diminutivos anteriores.
Cuando cumplí los 50 estuve mucho tiempo de médicos y hospitales. Ahí la cosa era seria y no podía andar con tonterías, desde que empezaban a mirar papeles, el nombre de Rafaela lo tenían por todos sitios y no valía que les quisiera decir que no me gustaba, lo escribían en la cabecera de la cama, en los utensilios del baño, en la bandeja de la comida Allí entraban y salían nombrándome sin pereza de pronunciar ¡Rafaela! con todas sus letras. No tuve más remedio que acostumbrarme a que no me sonara tan fuerte. Intenté buscar su significado y me convenció. Rafaela tiene su origen etimológico en el hebreo "Dios sana" o "Dios te ha sanado". ¿Seria casualidad que sanara o influyó mi nombre en algo?  
Hoy a mis 65 años estoy contenta con el nombre que eligió mi madre para mí. Me llaman Rafi, Rafaela, o mi amiga Mascab http://larebeldequenofui.blogspot.com.es/ que me llama Ella. No importa como pronuncien mi nombre sino el cariño con el que me lo digan.  

Hoy en esta entrada, además de contaros lo de mi nombre quería dar las gracias a todos los que comentáis, también a los que pasáis, aunque no comentéis. A todos, muchas gracias por seguir acompañándome de una u otra forma siempre es compañía y se nota.

Abrazos y besos de Rafaela.


    

sábado, 8 de octubre de 2016

EL CUMPLEAÑOS





Aquel cumpleaños iba a ser diferente, las amigas le habían prometido que acudirían a su casa a felicitarla. Cumplía los 11 años y se sentía mayor, y como mayor hablaba y actuaba. Lo prometido había que cumplirlo, eso le decía su padre y así le enseñaba a no faltar a la palabra dada.


Mamá, mamá, mañana vendrán las amigas de la escuela a mi cumpleaños!


Que no hija, que vivimos lejos del pueblo y sus padres no las dejaran venir!


Que si mama, me lo han prometido! Las acompañará alguna madre y no faltaran con su postal de felicitación. Vendrán por los mismos caminillos por los que pasamos cada día hasta llegar a la escuela y cuando las vea llegar, correré a recibirlas y abrazarlas. Ellas nunca han venido a mi casa. 


  Prepararemos unas rosquillas para merendar, luego jugaremos a la comba, les enseñaré los restos de las minas y el nido de cigüeñas. Les contaré como estas, vuelven cada primavera para tener sus nuevas crías, y el ritual que hacen cuando traen en sus picos los renacuajos y ranas para darles su comida. Les enseñaré los cerdos, las gallinas y las ovejas.
  

La noche de antes no podía dormir, solo de pesar en sus amigas y lo bien que lo iban a pasar. A la mañana siguiente colaboró ilusionada ayudando a su madre a limpiar la humilde casa donde vivían. Pero llegada la tarde, aquella ilusión se fue desvaneciendo con la mirada puesta en la cuesta que subía hasta el cerro  Según pasaban las horas la tristeza se apoderó de ella al comprobar que todo había sido una ilusión suya,  por haber creído en la palabra de aquellas niñas.  

Rafaela.

   

sábado, 24 de septiembre de 2016

OTRO OTOÑO MAS

 


Otro otoño que llega y yo sigo aqui, agostada en mi sequía mental.
Por eso repito la entrada del pasado año en este mismo día. Fecha que cumplo la friolera de 68 años. Besos y abrazos para todos los que seguís ahí.   


 




Y llegó con el otoño recién estrenado.

 La hora no tuvo importancia, solo le hablaron del día

  cuando alegraba aquel hogar con su llanto.

En esa época del año cuando el sol se apaga conspirando con pinceles

para pintar los bosque entre rojizos y ocres

cubriendo el suelo con su mullida alfombra



Y fueron cayendo otoños como cayeron hojas del árbol.

Y se acostumbró a sentir los suspiros de la vida

con lagrimas en los ojos lo mismo que el primer día.

Y hoy siente la grandeza en este otoño dorado.

Esta bonita estación que una vez llegada a ella

queremos saborearla  recordando  lo vivido.

Sintiéndonos afortunados de poder contar

lo bueno y malo que nos  haya acontecido

a  nuestro paso por tantos y tantos otoños.  

Al final seguir  aquí es lo que realmente importa.


Rafaela

domingo, 19 de junio de 2016

AQUI DE NUEVO



De nuevo aquí, después de mis largas vacaciones blogueras. Entre otras muchas cosas que  ocuparon mi tiempo. -Quizás en otro momento os cuente algo sobre esos días­- También quise probar cuanto podría aguantar sin escribir, sin mirar el blog y claro, sin saber de vosotros. Bueno tampoco ha sido tan difícil, alguna vez he mirado de reojo vuestras entradas. Difícil no ha sido solo que pierde una la costumbre y te vuelves perezosa a la hora de juntar letras o recordar cosas que puedan formar un relato o algo que se le parezca.

Intentaré pasar por vuestros blog y agradeceros vuestras visitas al mío.

Como tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Os deseo que disfrutéis de él, lo mejor podáis y nos sigamos leyendo muchos años.



Rafaela.   


AQUÍ DE NUEVO



De nuevo aquí, después de mis largas vacaciones blogueras. Entre otras muchas cosas que  ocuparon mi tiempo. -Quizás en otro momento os cuente algo sobre esos días - También quise probar cuanto podría aguantar sin escribir, sin mirar el blog y claro, sin saber de vosotros. Bueno tampoco ha sido tan difícil, alguna vez he mirado de reojo vuestras entradas. Difícil no ha sido solo que pierde una la costumbre y te vuelves perezosa a la hora de juntar letras o recordar cosas que puedan formar un relato o algo que se le parezca.

Intentaré pasar por vuestros blog y agradeceros vuestras visitas al mío.

Como tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Os deseo que disfrutéis de él lo mejor que podáis y nos sigamos leyendo muchos años.



Rafaela.