lunes, 12 de octubre de 2015

IMAGENES OTOÑALES







Llegas una tarde esperando ver una puesta de sol, de esas  que nos ofrece el otoño aunque la tarde sea algo gris. Eso sí, llegas dispuesta a captar con la cámara todo lo que encuentras a cada paso,  en cada minuto y la tarde se transforma en magia por momentos. El lugar no parecía tan espectacular cuando llegamos. Pero las  imágenes demuestran que lo más simple nos puede ofrecer bellos momentos.

Para todos vosotros que seguís acompañándome. Muchas gracias con mis abrazos.
 
Rafaela.

jueves, 24 de septiembre de 2015

LLEGÓ CON EL OTOÑO



                


Y llegó con el otoño recién estrenado.

 La hora no tuvo importancia, solo le hablaron del día

  cuando alegraba aquel hogar con su llanto.

En esa época del año cuando el sol se apaga conspirando con pinceles

para pintar los bosque entre rojizos y ocres

cubriendo el suelo con su mullida alfombra



Y fueron cayendo otoños como cayeron hojas del árbol.

Y se acostumbró a sentir los suspiros de la vida

con lagrimas en los ojos lo mismo que el primer día.

Y hoy siente la grandeza en este otoño dorado.

Esta bonita estación que una vez llegada a ella

queremos saborearla  recordando  lo vivido.

Sintiéndonos afortunados de poder contar

lo bueno y malo que nos  haya acontecido

a  nuestro paso por tantos y tantos otoños.  

Al final seguir  aquí es lo que realmente importa.


Rafaela




domingo, 20 de septiembre de 2015

ADIOS MADRID




 Estaba tan acostumbrada a ti que
jamás imaginé no echarte de menos.
 Siempre pensé que  sería difícil tener que decirte adiós,
pero no ha sido así, me ha sido fácil vivir en la distancia.
Aunque  te confieso que aun te sigo soñando, y
me hubiera gustado saber pintar tus atardeceres,
 porque  al admirar tu inmensidad en la noche
siempre me pareciste inigualable con esa luz que desprendes nada mas caer la tarde, me gusta esa exuberante capacidad que tienes  para acoger  a tu gente.
 
 Mas aquí he descubierto que sigue existiendo un cielo
todo repleto de estrellas con  brillo de un viento  nuevo.
Hay noches de luna clara que permiten emociones.
Amaneceres que auguran mis horas de  reflexiones
 y días de plena calma cuando la vida es pausada.




 Al final de estos pensamientos
recuerdo la famosa frase.
“No  solo somos de donde nacemos si no de donde pacemos”

Rafaela

lunes, 14 de septiembre de 2015

EL RATONCITO PEREZ. Para Diego.



                                   
                

Mi pequeño Diego: Hoy te voy a contar un cuento,  pero como hago siempre te lo contare a mi manera, para que dentro de unos años lo sepas traducir y leérmelo en chino.
                           

El ratoncito Pérez fue creado en el año 1894 por el jesuita Luis Coloma y dedicado al Rey Alfonso XIII que era un niño de ocho años.
 El pequeño Rey era un niño como tú y cuando perdió su primer diente no tenia consuelo al notar que por el hueco que le había dejado se le escapaba el aire al hablar. 

Pero aquella  noche tuvo la visita de un simpático ratoncito que llevaba gafas y un sombreo de paja, le contó que vivía en una panadería cercana a su Palacio, se llamaba Pepito Pérez y  era el esposo de la ratita presumida, aquella que decía “Hago muy requeeetebien por que tu no me lo das” que tanto  te gustaba escuchar cuando eras mas niño. Porque ya no eres tan pequeño, desde ahora te convertirás en un  hombrecito, aunque tengas que aguantar por un tiempo estar mellado, pronto tendrás un diente nuevo y más bonito.

  El ratoncito Pérez  se hizo amigo de niño Rey  y haciéndole  una caricia con su rabito en la nariz, le convirtió  en ratón como él, y juntos se fueron los dos  por las alcantarillas del viejo Madrid, hasta llegar a todas las casas de los niños que como tú se les había caído un diente, recogiéndolos y dejándoles a cambio su regalo. 

Fue así como llegaron a la humilde buhardilla de Gilito y su madre.  El pequeño Rey al verles tan pobres, se llevó el diente y a cambio le dejó  debajo de la almohada una moneda de oro.
Gilito al despertar le enseñó a su mama la moneda y los dos  se pusieron a dar saltos de alegría. Con ella pudieron comprar algo de comida y unas mantas para no pasar frio.

Así es como poco a poco, iras cambiando tus dientes hasta tener una dentadura nueva, y cada vez que el Ratoncito Pérez te deje un regalo debajo de la almohada, recordaras la historia de aquel niño tan pobre que pasaba hambre y frio hasta que lo visito el niño Rey convertido  en ratoncito. 

Un beso grande de tu abuela Rafi.


domingo, 6 de septiembre de 2015

SUS MIEDOS



Estaba solo en casa pero detrás suya notaba su presencia queriéndole  abrazar con fuerza. Como diciéndole. ¡Tranquilo, no te angusties, sigo aquí contigo, protegiéndote hasta que aprendas a vivir con mi ausencia! Pero no, aquella presión en su espalda no  podía ser un abrazo suyo, aquello solo le producía terror.  Había tocado con temblor su cuerpo envuelto en la mortaja, tan rígido y frio como el mármol que cerraría su nicho, recordaba como quedó dentro de  aquella oscuridad para siempre a la sombra de dos pinos que hacían de guardianes en aquel paraje solitario y triste. Desde  ese instante  y por mucho tiempo le acompaño ese dolor de vacío que le desgarraba el alma, sin  encontrar una razón  que pudiera  secar sus lágrimas.
 Nadie le podía engañar,  no volvería y lo sabía. La presencia que notaba tras él, tenía que ser un fantasma fruto de su imaginación que un día tras otro le seguía y le acompañaba  creándole ese temblor que se acentuaba en la noche,  cuando tenía que dormir solo en la cama de aquella  habitación y el balcón donde seguían  volviendo las golondrinas.

Rafaela